La ley de impuestos de Juegos de Envite y Azar le impuso a los operadores de casino, un impuesto y están obligados a declarar y pagar, en la forma, condiciones y plazos que establezca al efecto al Seniat. También tienen mayores exigencias que van desde la automatización de las jugadas y apuestas hasta la información detallada de la red de centros de apuestas en el caso de loterías e hipismo.
Los representantes gremiales de las salas de bingos, casinos, loterías y centros hípicos manifestaron al Seniat su rechazo a las nuevas cuotas que establece el proyecto de ley.
La Cámara Venezolana de Bingos y Afines está totalmente en desacuerdo con el proyecto que se aprobó en primera discusión en la Asamblea Nacional porque establece que el Seniat cobre entre 25 y 40 por ciento de impuesto a las referidas actividades.
Según una nota de prensa del Seniat los representantes de estos sectores le llevaron otra propuesta, donde se sugiere que se aplique una cuota del 12 por ciento en las salas de bingos, 15 por ciento del ingreso neto en máquinas tragaperras y 12 por ciento en mesas de juegos de y azar.
La Cámara indicó que su propuesta de todas maneras representa un aumento de 50 por ciento en los impuestos que se le cobran a las empresas que viven del juego.


